Asimismo, manifiesta su firme compromiso con la defensa de la vida, la dignidad y los derechos humanos de las mexicanas y mexicanos que viven y trabajan dentro de los Estados Unidos de América.
Las decisiones en materia de política migratoria son parte de la soberanía de cualquier país, pero en ningún caso puede violentar la dignidad inherente a una persona, sometiendo a una parte de la población a actos crueles, inhumanos o degradantes, se establece en el documento.
También que ningún acto político o administrativo puede utilizar el miedo a morir mientras se encuentra bajo la responsabilidad de una autoridad y, por tanto, ninguna persona debe permanecer completamente incomunicada, privada de asistencia consular o abandonada ante la incertidumbre de no saber qué ocurrirá con su vida y con su familia.
La detención migratoria no puede transformarse en una condena silenciosa ni la incertidumbre jurídica puede convertirse en un acto de intimidación permanente.
Al recordar la valentía y el esfuerzo de millones de mexicanas y mexicanos migrantes, que con su trabajo contribuyen todos los días al bienestar de sus familias, de sus comunidades de origen y de las sociedades que los reciben, el pronunciamiento hace notar que México y Estados Unidos mantienen una relación histórica, económica y social profundamente vinculada.
Millones de mexicanos contribuyen diariamente al desarrollo, la prosperidad y el bienestar de ambas naciones. Esto es que su trabajo, derechos y dignidad deben ser reconocidos y respetados.
La defensa de la soberanía nacional exige también proteger los derechos y la dignidad de las mexicanas y los mexicanos, dondequiera que se encuentren.
De esta manera, la Comisión Permanente respalda firmemente las acciones jurídicas y diplomáticas emprendidas por el Estado mexicano ante el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, así como el impulso de las acciones pertinentes ante las instancias diplomáticas, de cooperación internacional y del propio sistema de justicia estadounidense para prevenir nuevas tragedias y sancionar a quienes resulten responsables, al tiempo que solicita atentamente que se informe al Congreso de la Unión.
La defensa de los derechos humanos de nuestras y nuestros connacionales exige siempre la revisión permanente de las políticas del gobierno que permitan fortalecer a las embajadas y oficinas consulares de nuestro país para atender las crecientes necesidades de protección de nuestras y nuestros hermanos en el exterior, intensificando las acciones del gobierno mexicano con la suficiencia presupuestal adecuada.
“A nuestras hermanas y hermanos migrantes les decimos que no están solos. México les acompaña, les defiende, protege y exige justicia”, puntualiza el documento.
Tras la lectura del pronunciamiento, a cargo de la senadora Laura Itzel Castillo, presidenta de la mesa directiva de la Cámara alta, legisladores de todos los partidos, plantearon sus posicionamientos sobre el particular.
Así, el diputado Gibrán Ramírez Reyes (MC), al respaldar el pronunciamiento llamó a intensificar la defensa de las y los migrantes, sobre todo en los Estados Unidos. Hoy se llama a la unidad nacional y nadie tiene dudas de ello; sin embargo, el problema es cómo se construye esa unidad nacional y autoriza al gobierno y al país para reclamar con fuerza el respeto a los derechos humanos.
La unidad nacional –dijo- se construye en torno al interés nacional. “Nosotros reiteramos nuestra solidaridad con las y los mexicanos que enfrentan redadas y persecución. Seguiremos acompañando este pronunciamiento y las acciones necesarias para defender sus derechos”.
La política migratoria de Estados Unidos es equivocada
A su vez, el diputado Reginaldo Sandoval Flores (PT) sostuvo que la política migratoria actual del vecino país “es equivocada, es violatoria de derechos humanos y de la dignidad humana”. Por ello, dijo, “acompañamos este acuerdo, porque es lo mínimo que podemos hacer: pronunciarnos en contra de lo que está haciendo el gobierno de Estados Unidos que lleva 17 mexicanas y mexicanos asesinados por ese organismo”.
Consideró que se requiere la unidad de la nación y la patria “frente a un agravio de mexicanas y mexicanos que están sufriendo y que han sufrido la muerte por culpa de una política errónea, equivocada y fuera de derechos humanos”. Refirió que el aporte económico de los habitantes de origen mexicano en Estados Unidos ascendió a 2.27 billones de dólares del PIB en 2024 y la aportación de los trabajadores a la economía de ese país, vía impuestos, fue de 324 mil millones de dólares.
Condenable, que no se hayan respetado los derechos humanos
De Morena, el diputado Mario Miguel Carrillo Cubillas recordó que desde febrero de 2026 se tenía registro de las primeras redadas masivas y que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas incorporó a 12 mil nuevos agentes migratorios.
Por ello, destacó el pronunciamiento de la Presidenta de la República, pues dijo que ya surtió efecto: la administración del país vecino decidió suspender las redadas que realizaba de manera arbitraria en las calles.
“Es condenable que no se hayan respetado los derechos humanos de los migrantes en los centros de detención, que se encontraban concesionados a las empresas privadas por parte del ICE”. Aseguró que, al realizar un pronunciamiento como legisladores, también cuentan con la oportunidad de generar un precedente, de manera que se garanticen los derechos humanos de mexicanos migrantes que residen en territorio norteamericano.
Migrantes cuentan con la solidaridad y el respaldo del pueblo
A su vez, Zaria Aguilera Claro, diputada de Morena, se sumó al llamado de la presidenta Sheinbaum Pardo, ya que las y los migrantes son mujeres y hombres de bien, y cuentan con la solidaridad y el respaldo de todo el pueblo de México. “Haremos lo propio con nuestras vecinas y vecinos de nuestro distrito que sabemos que se sumarán a este llamado”.
A favor de la dignidad de los mexicanos en el extranjero
Del PAN, el diputado Homero Ricardo Niño de Rivera Vela, precisó que su grupo parlamentario “desde el principio dejó claro que estábamos a favor de la defensa, de la vida, la dignidad y los derechos humanos de los mexicanos que están viviendo por diferentes circunstancias en Estados Unidos, pero no solo eso: hemos exigido, por ejemplo, más atención y apoyo consular que no se ha dado” porque no se han destinado los recursos suficientes.
Aseveró que actualmente van 17 asesinatos de mexicanos y a la ex titular del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, que fue directora más de año y medio de este gobierno y que renunció hace un mes, le tocaron 15 de esos asesinatos, “uno por mes, y nunca dijo nada”. Estimó que la funcionaria era responsable de exigir trato digno y “nunca lo hizo: no hay una sola exigencia al gobierno de Estados Unidos cuando asesinaban mexicanos en el exterior y ese era su trabajo”.
Su correligionaria, la diputada Verónica Pérez Herrera comentó que el problema con las personas migrantes no empieza en la frontera, sino desde el territorio mexicano cuando una madre despide a su hijo sin saber cuándo volverá a verlo, o cuando un joven descubre que en su propio país tiene más oportunidades el crimen organizado que un estudiante o un trabajador.
“La frontera no es el origen de la tragedia, es el resultado del fracaso de un gobierno que prometió transformar a México y terminó expulsando a miles de mexicanos de su propia tierra”. Señaló que deben exigir mucho más que discursos y sí una asistencia consular real y suficiente, acompañamiento jurídico efectivo, repatriaciones dignas, atención médica y psicológica para las familias y apoyo económico.
La patria exige estar unidos por nuestros hermanos migrantes
En opinión del diputado Gilberto Herrera Solórzano (Morena) este pronunciamiento exige justicia por nuestros migrantes que lamentablemente han perdido la vida en centros de operación y por operativos del ICE en Estados Unidos. Hoy la patria nos hace un llamado y una exigencia a estar unidos por nuestros hermanos migrantes.
Estimó que no se debe permitir este tipo de abusos y “la Comisión Permanente siempre debe alzar la voz por nuestros hermanos migrantes, y en cualquier momento debemos mantenernos unidos. Hoy más que nunca debemos alzar la voz por los migrantes. Vivan los mexicanos en el exterior y viva México en cada rincón de la patria y de todo el mundo. Ningún paso atrás en la lucha por la defensa de nuestros hermanos migrantes”.
Ninguna política migratoria puede justificar la violencia
En tanto, la diputada Yoloczin Lizbeth Domínguez Serna (Morena) señaló que hoy se habla de vidas humanas, madres, padres, hijas, hijos y hermanos que salieron de nuestro país y que “lamentablemente enfrentan persecución, abuso e, incluso, la muerte a manos de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos”.
Agregó que como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados “expreso mi más enérgica condena a estos hechos y mi absoluta solidaridad con las familias de nuestras hermanas y nuestros hermanos migrantes”. Ninguna política migratoria puede justificar la violencia, la deshumanización o el uso excesivo de la fuerza.