El Pleno eligió, además, a las senadoras María Martina Kantún Can, Alejandra Berenice Arias Trevilla y Simey Olvera Bautista, de Morena; Claudia Edith Anaya Mota, del PRI; Lizeth Sánchez García, del PT; Gina Gerardina Campuzano González, del PAN; Juanita Guerra Mena, del PVEM y Néstor Camarillo Medina, de MC, para las secretarías.
Tras el anuncio del resultado de la votación, el senador Higinio Martínez Miranda asumió el cargo como presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República y, posteriormente, tomó protesta a los vicepresidentes y secretarios.
La elección de los senadores que conformarán este órgano de gobierno se realizó en la Junta Previa, a través de una votación por cédula, conforme a lo dispuesto en la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y el Reglamento del Senado.
Luego el nuevo presidente de la Mesa Directiva, Higinio Martínez, realizó la declaratoria de instalación de la Cámara de Senadores, para el desempeño de sus funciones correspondientes al Primer Periodo de Sesiones Ordinarias del Tercer Año de Ejercicio Constitucional de la LXVI Legislatura.
En su mensaje a la Asamblea, afirmó que la Presidencia de la Mesa Directiva está obligada a trabajar con imparcialidad, objetividad y respeto absoluto a la voz de los 128 integrantes del Senado, no sólo porque es un mandato constitucional y legal, sino porque es parte de su convicción: respetar y escuchar a cada uno de las y los senadores.
Dijo que es el pueblo de México el que quiere escuchar todas las opiniones, propuestas y críticas de quienes integran la Cámara de Senadores.
“Soy un ferviente creyente del diálogo entre los contrarios, del acuerdo, del consenso, de que desde la crítica y las diferencias se puede construir más que destruir”, asentó.
Martínez Miranda indicó que no hay forma de que esta Presidencia reconvenga a un senador o senadora por sus dichos, pues está garantizada la libertad de expresión absoluta que tienen todas y todos.
Aseguró que no es la Presidencia del Senado la que debe juzgar o calificar lo que digan las legisladoras y legisladores, ya que será en todo caso el pueblo de México el que califique lo que cada quien exprese y la forma como lo exprese.
El presidente del Senado añadió que no habrá posibilidad de queja alguna en la conducción de esta Sesión, pues su trabajo servirá para dirigir las sesiones, los debates, y para que todas y todos puedan expresarse con absoluta libertad, pues “es su derecho y es mi obligación respetarlo y garantizarlo”.