“La Iglesia católica mexicana ha desarrollado un sistema útil para analizar estos problemas y proponer soluciones en el marco de experiencias internacionales. Esto es lo que promueven precisamente iniciativas como la escuela de líderes católicos que hoy nos convoca”, expresó.
Se trata, sostuvo, “de iniciativas de buena fe, socialmente útiles y que en un ejercicio de parlamento abierto como los que promovemos en la Cámara de Diputados, pueden hacer aportaciones valiosas a la vida legislativa del país”, agregó.
Monreal Ávila hizo hincapié en que el catolicismo mexicano de origen es humanista, libertario y popular; además, ha estado presente en la vida pública a través del diálogo, la tolerancia y el respeto a la diversidad de opiniones.
“Este pluralismo y tolerancia es precisamente lo que ha impedido que, teniendo México un pueblo mayoritariamente católico y creyente, haya sido jamás un Estado teocrático; o que sus servidores públicos, tengamos la libertad personal de practicar una creencia religiosa, pero sin transgredir el carácter laico de la República”, destacó.
Confió en que la nueva escuela será una productora de semillas sanas, frescas y fuertes para que en México siga floreciendo el pensamiento a favor de la dignidad, la libertad y los derechos humanos de las personas; para que la igualdad social, económica, política y cultural sea una realidad en el país.
“En la misión humanista de transformar al país, nadie se debe quedar atrás, nadie se puede quedar afuera; todas y todos debemos caminar y empujar en la misma dirección”, concluyó.








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