Al ser cuestionada sobre las declaraciones pasadas del fallecido político Porfirio Muñoz Ledo —quien en su momento acusó a López Obrador de tener un pacto no transicional con el narcotráfico—, Sheinbaum Pardo pidió respeto para la memoria del exlegislador, pero desestimó por completo sus acusaciones, atribuyéndolas a un resentimiento personal.
"Es muy difícil hablar de una persona que ya falleció; siempre hay que tener respeto por las personas que fallecieron, porque, en todo caso, no tendría él la manera de defenderse frente a la opinión que yo pudiera expresar", señaló inicialmente la presidenta.
No obstante, precisó el contexto de la ruptura de Muñoz Ledo con el movimiento: "Lo cierto es que fue presidente de la Cámara de Diputados, en su momento, él quiso prolongar su presidencia, no se le permitió, él se molestó; y después, a partir de ahí, pues comenzó a tener diferencias. Me parece que las últimas participaciones de él hablaban más desde su enojo, él también quiso ser embajador, finalmente no fue embajador, más desde su enojo que frente a una prueba que él pudiera tener".
La mandataria reiteró con firmeza: "El gobierno del Presidente López Obrador no tuvo ningún vínculo con la delincuencia organizada, ni nosotros tampoco lo tenemos".
Con anterioridad, en la conferencia mañanera, había hecho referencia a una reciente entrevista concedida por el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, cuyas declaraciones contradicen las narrativas de la oposición sobre un presunto "narcogobierno".
"Es muy interesante lo que él dice respecto al gobernador de Sinaloa, y respecto al Presidente Andrés Manuel López Obrador y su gobierno. Entonces, es importante que todos escuchen esta entrevista, porque no tiene nada que ver con lo que la oposición y muchos adversarios nuestros hablan ahora y antes de vínculos", apuntó Sheinbaum.
La jefa del Ejecutivo destacó extractos específicos de lo expresado por el exdiplomático estadounidense: "Él, por ejemplo, dice que 'no tenía ningún indicio de que el gobernador de Sinaloa pudiera estar involucrado en algún vínculo delincuencial'. Menciona también que 'él respeta mucho al Presidente Andrés Manuel López Obrador, y que no tenía ningún... tampoco, nada que le pudiera haber indicado que hubiera habido alguna protección del Gobierno de México durante el sexenio del Presidente López Obrador a algún grupo delincuencial', dicho por el exembajador".
Finalmente, la presidenta recordó que el propio Ken Salazar desmintió versiones previas publicadas en la prensa: "Y después él dice en la entrevista: 'No, bueno, pues ese fue un dicho de alguien que decía, pero yo no tengo ninguna prueba, tampoco tengo pruebas del involucramiento del gobernador —hoy con licencia— del estado de Sinaloa', lo dice claramente".
De esta manera la mandataria dejó en claro que los gobiernos de Morena no tienen pactos con la delincuencia organizada, “nosotros no establecemos pactos criminales con nadie”, puntualizó.








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