Ciudad de México. El Gobierno de México informó que, como parte del programa de Vivienda para el Bienestar, inició la construcción de las primeras 186 mil viviendas contempladas para este año, como parte de la nueva meta sexenal de un millón 100 mil que se edificarán a lo largo del sexenio, y que se sumarán a los un millón 550 mil créditos para mejoramiento de vivienda y un millón de escrituras, en beneficio de 13.1 millones de mexicanos.
Aseguró que con la construcción de viviendas se garantiza un derecho establecido en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y se fortalece al sector de la construcción, el cual es uno de los que más impulsan a la economía: se prevé generar en los próximos seis años 9.6 millones de empleos directos y de 14.4 millones de indirectos, como parte del Plan México.
“Son un millón 100 mil viviendas para los que menos tienen. Eso es una visión completamente distinta, como acceso a un derecho que hoy está en la Constitución. Segundo, la construcción es uno de los sectores que más impulsa la economía. Entonces, al desarrollar este programa, pues evidentemente se impulsa el empleo; al impulsarse el empleo y todo lo que está asociado a la construcción de una vivienda, genera desarrollo económico porque no solo es crecimiento, es desarrollo económico con bienestar. Entonces, sí es muy importante este programa para impulsar la economía”, destacó en la conferencia matutina: “Las mañaneras del pueblo”.
Alberto Carbot
El escritor Mario Vargas Llosa falleció este domingo 13 de abril en Lima, a los 89 años. Su familia informó que, conforme a su voluntad, no habrá ceremonias públicas y sus restos serán incinerados. Con él desaparece no sólo uno de los pilares del llamado Boom latinoamericano, sino una de las voces más lúcidas, provocadoras y prolíficas de la literatura en lengua española del último siglo. Autor de novelas fundamentales como La ciudad y los perros, Conversación en La Catedral o La fiesta del Chivo, Vargas Llosa fue también un ensayista formidable, un polemista incansable y un intelectual que, a diferencia de otros, no se replegó nunca en la comodidad del canon. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 2010 por haber trazado —como definió la Academia Sueca— “una cartografía de las estructuras del poder y sus imágenes mordaces de la resistencia del individuo, su rebelión y su derrota”.
Hace dos años, cuando Vargas Llosa anunció su retiro de El País, escribí un texto que hoy, ante su partida definitiva, vuelve a cobrar sentido y emoción. Lo escribí entonces con la intención de rendir homenaje a su legado intelectual y literario, y también para contar una anécdota personal que me marcó profundamente: un encuentro casi consumado con él en Managua, hace cuatro décadas, frustrado por la logística de un vuelo y la precariedad con la que los periodistas trabajábamos en aquellas coberturas internacionales. Aquel desayuno prometido y no realizado se convirtió en una escena que aún conservo como emblema de una oportunidad que no fue, pero que, como tantas en la vida de los reporteros, ha sabido transformarse en inspiración. Su muerte cierra un ciclo. Su obra, en cambio, seguirá abriéndolos.
En la semana que termina, la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció el reconocimiento a 150 mil mujeres campesinas de sus derechos agrarios, lo que las hará dueñas de sus tierras ya sea como ejidatarias o comuneras; también dio a conocer un proyecto crediticio por 500 mdp para beneficiar la comercialización de artesanías. Y en este último acto dijo que así la Cuarta Transformación recupera el orgullo de lo que representa México: su historia, su dignidad y la resistencia de sus pueblos y comunidades. Los presidentes neoliberales, apuntó, “no estaban orgullosos de su pueblo ni de su historia, ni de su cultura: nunca admiraron a México, siempre vieron el ejemplo fuera de México”.
Ciudad de México. La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, resaltó que gracias a la Estrategia Nacional de Seguridad, en marzo de 2025 hay 12 homicidios diarios menos en el país que en septiembre de 2024.
“¿Cuál es la Estrategia Nacional de Seguridad? Tiene cuatro ejes y los cuatro son igual de importantes. El primero es la Atención a las causas que durante años se abandonó. Se decía: ‘hay que hacer una actividad de prevención del delito’. Nuestra política, nuestro proyecto, se fundamenta en que la paz y la seguridad son fruto de la justicia y una de las justicias es la justicia social. Todo lo que hacemos en el gobierno, que tiene como base el Humanismo Mexicano, atiende las causas de la violencia, pero en particular hemos desarrollado una estrategia de atención casa por casa en las zonas de mayor incidencia delictiva.