Ciudad de México. Alguien dejó saber a los manifestantes que el dictamen sobre la reforma al poder judicial había pasado la primera lectura; también, que Morena tenía ya la necesaria mayoría calificada para modificar la Constitución y les precisó que el voto del ex priísta Miguel Ángel Yunes Linares sería el que permitiría tal cosa.
Cuando hubo esa certeza, era demasiado: la civilidad se trastocó en violencia y los opositores arremetieron contra la sede senatorial, superaron por amplísima mayoría numérica al famélico cuerpo de seguridad del Senado y llegaron hasta el salón de plenos. Había sido evidente que los violentos inconformes habían ingresado de a poquito en poquito, de manera continua porque alguien de adentro les había ayudado. Pronto fueron cientos dentro del recinto senatorial. “Somos trabajadores del Poder Judicial”, dijo alguno de ellos.
Ciudad de México. Luego de que la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Lucía Piña Hernández, admitiera que la mitad de los funcionarios del Poder Judicial de la Federación tienen al menos a un familiar trabajando en éste, careció de sentido la protesta que unos dos mil opositores a la reforma judicial mantienen alrededor de la sede senatorial.
Temprano, en su conferencia de prensa matutina, la Presidenta Electa, Claudia Sheinbaum Pardo comentó así el reconocimiento de Piña Hernández: “De los 49 mil 630 funcionarios del Poder Judicial de la Federación, 24 mil 546 admitieron tener al menos un familiar. Y luego dicen que no hay corrupción”, expresó.
Dijo también que admitir esa realidad, “es el reconocimiento de que los cargos son por las relaciones familiares y no por la carrera judicial”. Todo ello –dijo-constituye un verdadero “escándalo”.
Por Saúl Santana Hernández
Como pelea de campeonato anunciada, se enfrentaron los senadores Lily Tellez, de calconcillo azul y blanco, contra Gerardo Fernández Noroña, de calzoncillo guinda. En el ring de la Cámara de Senadores, la minuta enviada desde la Cámara de Diputados, como campanada, inició el debate por la Reforma judicial.
Metáforas boxísticas aparte, los rituales legislativos se cumplieron, Gerardo Fernández Noroña, fue ungido presidente de la Mesa Directiva del Senado y de inmediato informó haber recibido la minuta de la reforma al Poder Judicial, propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador, ya debatida y aprobada en la Cámara de Diputados.
Ciudad de México. El presidente del Senado de la República, Gerardo Fernández Noroña, subrayó que al frente de la Mesa Directiva privilegiará la institucionalidad, la construcción de acuerdos y el respeto; subrayó que no tiene enemigos -mucho menos "acérrimos", precisó- y aseguró que representará a esta cámara del Congreso de la Unión con honor y cuidará la investidura de su cargo.
En entrevista con los medios de comunicación, tras la Sesión Constitutiva del Senado, Fernández Noroña celebró que haya recibido el respaldo de 127 de los 128 senadores que integran la LXVI Legislatura.
“Siempre he sido institucional y lo seguiré siendo, y cuando quiera debatir, dejaré la presidencia, e iré a mi curul; es más, si es un debate donde previamente esté claro que voy a participar, ni siquiera instalaré la sesión, será alguna vicepresidencia que lo haga, y yo estaré como un senador más, solicitando mi turno en el uso de la palabra”.