Por Raúl Adorno Jiménez
Tremendo desconcierto generó dentro y fuera de Morena, que la Comisión de Hacienda del Senado de la República, presidida en ese momento por el morenista Cuauhtémoc Ochoa Fernández, convocara en días pasados a una reunión para presuntamente discutir la reforma conocida como cobranza delegada, que ordena a empleadores descontar a trabajadores de su salario o cualquier compensación, el monto por un crédito contraído con “empresas nomineras” o Sociedades Financieras de Objeto Múltiple, Entidades No Reguladas (SOFOM).
Este reforma no atentaba sólo a los trabajadores activos que serían afectados por descuentos a su nómina salarial, sino lo que todavía es peor, podría descontársele a los pensionados, cuando todos sabemos en las condiciones que viven la mayoría de nuestros adultos mayores, que sufren pensiones ínfimas de sobrevivencia.
MUELLE 1
Carlos Alberto Duayhe
Dicen por ahí que cada madrugada, a pie de despuntar el alba y momentos antes de darse su sesión de rayos infrarrojos en la cara, ducharse y salir en bata a la maquillada y peinada, se escucha al mandatario vecino Donald Trump entonar con todo y silbido la canción que trae al mundo al filo del abismo: dale, dale, dale…
Ni sus más conspicuos seguidores como son gobernantes de algunas naciones árabes, Israel, Italia, Argentina, Gran Bretaña, Japón, pueden sentirse exentos de arrebatos desde la oficina oval de la Casa Blanca en Washington.
Rodeado de sus preclaros funcionarios y asesores - el magnate Musk en primera fila - Trump avienta acuerdos de diversa índole que afectan la estabilidad del resto del orbe que desde ya lo padecen y tratan de tomar medidas precautorias en todos los órdenes.
Eso queda muy claro tanto a gobiernos aliados, adversos hasta enemigos si acaso los hay en lo que va de su administración y lo que cada día se presente a lo que sus intereses considere pertinentes, que todo cuenta, desde elementales como cambiar el nombre al Golfo de México por el de América, expulsión de migrantes, hasta los inminentes riesgos de aranceles a todas las exportaciones y el uso de espionaje a diestra y siniestra más lo que se ofrezca a sus fuerzas armadas.
David Martín del Campo
Fuimos algo más de 115 millones los espectadores los que, cerveza en mano, rugimos ante los desatinos de Patrick Mahomes, quarterback de los Chiefs de Kansas City. El partido del Super Bowl fue el espectáculo televisado que más audiencia ha registrado en la historia, después del alunizaje de la misión Apolo XI en 1969.
La pregunta que surge, a medio espectáculo, es simple: ¿De dónde nos viene ese furor por el combate de los contrarios? Supongo que lo mismo se preguntaban en el Coliseo romano, cuando los gladiadores juraban ante la tribuna, “¡César, los que vamos a morir te saludan!”. Gladiadores y futbolistas, peloteros en la Serie Mundial, el matador Enrique Ponce despidiéndose de la fiesta brava en la Monumental de México. Se sentía ya viejo, a los 57 años.
Mi diccionario asegura que “amistad” es lo contrario a rivalidad. Antagonismo, hostilidad, enfrentamiento serían los sinónimos del sentimiento que aflora a cada rato en la calle, la oficina, el salón de clases. Al oficio del hostigamiento, ahora, se le llama simplemente “bullying”. Son los acosadores de siempre, los fustigadores, profesionales… que en ocasiones, por ello mismo, alcanzan las presidencias republicanas. El elector, en ese sentido, se convierte en un masoquista indocumentado.
La rivalidad, por así decirlo, nos viene con la sangre. Los perros ladran, los lobos aúllan, los seres humanos gritamos ofendidos “¡Carajo! ¡Te voy a romper la madre!”. Y somos felices con simplemente eso, manifestar nuestro enojo. Diría un psicólogo, es la expresión de nuestro instinto aniquilador. Que prevalezca nuestra voluntad, pese a quien le pese, así sea del Necaxa, del América, de los Pumas.
Rubén Vázquez Pérez
Una bomba político-mediática estalló temprano la mañana de este Viernes cuando los mexicanos nos enteramos de un asunto escandaloso y delicado: la demanda de desafuero contra el ex gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo.
Se trata de uno de los personajes más encumbrados políticamente y que todo, absolutamente todo, le debe al principal líder político que ha tenido este país, el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Y no se trata de un asunto menor porque, de prosperar, el asunto dañaría severamente la imagen impoluta y casi santificada que tiene el tabasqueño: nada más y nada menos que el creador de la Cuarta Transformación, a quien ningún daño pudieron hacer sus adversarios durante los seis años de su mandato.
Pero esta vez, tendrían armas formidables para reforzar la campaña de odio, mentiras e infamias que aún emprenden contra él, contra su sucesora, Claudia Sheinbaum Pardo. Y en general, contra todo lo que representa el proyecto de la 4T.
Así, varios de esos adversarios habrían de resucitar; a otros sería como arrojarles un salvavidas y con algunos más quedaría en suspenso el que parecía inevitable proceso de extinción, al que estaban sometidos.
El escándalo consiste en la presunta comisión de un delito que desde hace varios años se considera grave, como es el intento de violación.